Menorca y tres personas desconocidas me esperan...

Tras recibir el correo de las chicas en el que me indicaban que si estaba interesado en ir a Menorca, las llamara, me asusté y estuve buscando entre mis amigos a ver si alguno me quería acompañar, pero no hubo suerte...

El viernes decidí llamar para decirles que no podía ir, pero no sé qué pasó, que por teléfono la chica me cayó bien, no sé, la vi buena persona, divertida y me animó para apuntarme , y además me dijo que otro chico, al que ella tampoco no conocía, pero su madre si , también estaba interesado en ir a Menorca y compartir la estancia. Me informó de los detalles del viaje, y lo malo es que su apartamento sólo tiene capacidad para dos personas y por tanto, debería buscar un alojamiento cercano para luego, cada día, quedar y pasar la jornada juntos. No entendía cómo buscaban personas para compartir la estancia y ahora resultaba que cada uno en sitios distintos...me desanimé, de nuevo lo tenía que volver a pensar...

El sábado a las 8 de la mañana, me despierto y sin saber el motivo, me entra otro de esos acelerones tan míos, “rampells” (prontos) que decimos por aquí, y sin pensar las consecuencias , me pongo delante del ordenador y me da por comprar los billetes de avión de Barcelona a Menorca...

Luego empiezo a buscar alojamiento, próximo al de las chicas, pero está todo repleto. Voy llamando a hoteles de la zona y la respuesta es la misma,: a falta de una semana está todo ocupado... Se me pasa el ataque obsesivo y me doy cuenta que cómo se me ocurre comprar los billetes sin tener un sitio en el que estar...

Pasa la mañana y sin encontrar nada, me empiezo a desesperar...y me da por llamar al chico que en teoría también está interesado, y me comenta que él tampoco no encuentra nada ,pero que podemos quedar para buscar algo juntos (uy..que mal suena...).

Se presenta en mi casa al cabo de una hora. Se ve un chico extraño, como yo, pero el doble de raro (él pensaría lo mismo , seguro, de mi) . Es una mezcla de Yves Montand y de Iñaki Anasagasti . Estoy sólo , y por un momento tengo la impresión que este chico me a golpear en la cabeza y me voy a despertar atado en la cama...cómo se me ocurre llevar a casa un “tío” que he conocido por teléfono hace un rato...?

Por suerte, son todo imaginaciones mías y no pasa nada. Al final , lo único que encontramos es una habitación con vistas hacía el patio de luces en un hostal y a 5 kilómetros de las chicas, pero es lo único que hay...y lo reservamos. Él se va.

Por la tarde , se lo cuento todo a una amiga y me pregunta si la habitación es doble o de matrimonio. Y yo , que con las prisas no había caído en ese pequeño detalle, me recorre un escalofrío en el cuerpo, y rápidamente llamo a la pensión, y les explico que por favor , las camas separadas, que sólo somos dos amigos y nada más, y la recepcionista , riéndose, me explica, que a no ser que los clientes lo pidan, las camas están separadas y no son de matrimonio, que puedo estar tranquilo...Uf, menos mal...